Ámsterdam eléctrica: diez años de navegación silenciosa con Bellmarine propulsada por Transfluid

Existe una ciudad en la que el ruido de los motores ha dado paso al simple chapoteo del agua. Una ciudad donde los barcos de pasajeros no apestan, no molestan y no contaminan. Esa ciudad es Ámsterdam. Y el corazón silencioso que la mueve lleva a menudo la firma Bellmarine powered by Transfluid.

Después de casi diez años en los canales de la capital holandesa, podemos decirlo con orgullo: la mayoría de los barcos eléctricos de pasajeros navegan con nuestros sistemas. Un logro que no se produjo por casualidad, sino que es el resultado de la experiencia, la visión y el trabajo técnico constante que nos ha permitido convertirnos en una referencia en la transición eléctrica de la navegación.

Ámsterdam siempre ha sido un símbolo de la navegación urbana. Hasta hace unos años, sin embargo, gran parte de su flota seguía funcionando con gasóleo. Hoy, sin embargo, más de 500 barcos de pasajeros se están convirtiendo al sistema eléctrico, gracias en parte a la ambiciosa política medioambiental de la ciudad. Muchos de estos barcos están equipados con sistemas Bellmarine, elegidos por su fiabilidad, silencio y eficacia. Las navieras han encontrado en nosotros un socio completo: tecnología limpia, certificada y lista para usar.

El corazón de esta transformación son nuestros motores eléctricos de imanes permanentes, disponibles en diferentes configuraciones y refrigerados por aire o líquido, según la aplicación. Toda la gama Bellmarine abarca potencias de 2 a 260 kW, perfectamente adaptadas tanto a embarcaciones de recreo como a vehículos comerciales. Los modelos más populares, como el DriveMaster, son ideales para la navegación fluvial y turística gracias a su compacidad, silencio y facilidad de instalación. El TorqueMaster, por su parte, ofrece un par elevado para embarcaciones profesionales, mientras que el SailMaster es perfecto para veleros, con funcionalidad regenerativa durante la navegación.

Cada sistema está diseñado para ser completo y plug & play: motor, inversor vectorial, pantalla, panel de control, conexión NMEA2000, cableado, interruptores y protecciones están integrados en un paquete diseñado para simplificar la instalación y la gestión a bordo. Las baterías utilizadas son de litio fosfato de hierro (LFP), con certificación DNV, seguras, fiables e ideales para un uso intensivo.

La tecnología funciona, pero es aún mejor verla en funcionamiento. Varias flotas de Ámsterdam son ahora totalmente eléctricas y navegan con nuestros sistemas DriveMaster refrigerados por líquido, mientras que los modernos taxis acuáticos de Róterdam, equipados cada uno con dos motores de 20 kW, transportan cada día a decenas de pasajeros de forma silenciosa, eficiente y con cero emisiones. Y no se trata de casos aislados: los transbordadores, los barcos y las embarcaciones públicas de toda Holanda -desde Frisia hasta el centro de Utrecht- también funcionan cada vez más con nuestros sistemas.

No se trata sólo de una historia técnica, sino de una historia de elecciones. Quienes invirtieron en los sistemas Bellmarine impulsados por Transfluid decidieron abrazar una visión: navegar sin contaminar, ofrecer mejores experiencias a los pasajeros, contribuir al bienestar de las ciudades. Es una elección que concierne al medio ambiente, pero también a la calidad de la vida urbana, a la reputación de las empresas y a la sostenibilidad del transporte.

En la actualidad, Bellmarine forma parte de Transfluid, una empresa italiana líder en sistemas de propulsión e impulsión eléctricos e híbridos. Una sinergia que ha permitido combinar los conocimientos técnicos italianos con la experiencia holandesa en navegación interior. Esta unión ha dado como resultado sistemas eléctricos fiables, potentes y certificados según las normas más estrictas, como DNV y ES-TRIN.

El año 2030 se acerca, y con él el objetivo de conseguir que la navegación urbana sea completamente de emisiones cero. Ámsterdam ya va por buen camino, y estamos orgullosos de contribuir cada día a esta transición. Silenciosamente. Pero sin duda poderosamente.